Programa de 12 pasos para dejar la lectura y la misantropía.

Saturday, June 17, 2006

Mi segunda juventud comenzó exactamente cuando me sorprendí diciendo: “las mamás somos así...” Cuando me sentí más mamá que hija, cuando me empezó a dar miedo hacer lo que a mí me hicieron. Sin embargo, las cosas no han cambiado demasiado, sigo en la búsqueda... sigo siendo presumida y sigo odiando sentirme gorda... sólo cambió la perspectiva, ahora en vez de preguntar un simple ¿Cómo me veo?, pregunto: “¿Me veo bien? Pero contéstame como si no tuviera dos hijos, o sea, no se te ocurra decir, te ves súper bien como para tener casi 31 años y dos hijos”...mi nivel de estrés también es el mismo, sólo que ahora en lugar de preocuparme por conseguir trabajo en aras de mi independencia, me preocupo por que Arturo no lo pierda en aras de la responsabilidad. Mis desaguisados sentimentales también son iguales, quedaron en el pasado los corazones rotos, pero ahora me preocupo por no se tan adulta y hacer cada día nuevo, por seguir siendo yo y Arturo Arturo.

Sólo una cosa sí es radicalmente diferente, es algo que si acaso alguna vez me pasó por la mente, nunca supe en realidad lo que estaba tratando de imaginar... el amor verdadero, los asideros humanos, la familia... duelen, duelen hasta los huesos, el temor a perdelos es aterrador... y eso sí que es diferente.

2 comments:

Garciazamora said...

Así es, Sandra: cuando ni siquiera sabemos que existe, ya la estamos viviendo. Me imagino perfectamente el momento que mencionas, cuando caes en cuenta de que fuiste, pero ahora ya eres enteramente otro asunto. A ver qué nos cuenta Nina acerca de la suya.

grg said...

Sandra, me encanta, me encanta.

Te toca poner el siguiente tema.

Este se puso muy personal.

Contributors