Programa de 12 pasos para dejar la lectura y la misantropía.

Tuesday, June 20, 2006

Mi segunda juventud comenzó mucho antes que la primera. Según la numerología occidental nací en un día 5, del mes 5, en un año 5, lo que da como resultado entre sumas y restas cósmicas un destino incambiable suma cero.

Es decir mi alma no sabe si ser vieja o nueva. No sabe si va o viene, no sabe si lo ha visto todo o no ha visto nada.

Quizá por eso desde los 5 años era un hongo solitario que no entendía las banalidades del recreo; y sólo por eso puedo entender que ahora a los 30 me esté volviendo una adicta al cigarro, el alcohol y la marihuana, que sólo concibe la vida después de las 9 30 de la mañana.

Mi segunda juventud probablemente terminó el día en que a los 24 años me volví una maestra seria de literatura en una Universidad; y la primera comenzó cuando a los 26 volví a ponerme una mochila sobre la espalda, a vivir siempre contando hasta el último quinto y a seguir vistiendo jeans todos los días.

Lo interesante de esto es pensar cómo será la tercera y la cuarta. Quizá traigan en mi caso un departamento propio y un lugar al que pueda llamar mío, pero no me hago muchas ilusiones. Lo más probable es que en una de ellas descubra los videojuegos, me dé por creer en el amor a primera vista y le comience a escribir cartas a Santa Claus.

3 comments:

Sandy said...

Me gusta esa idea de que las juventudes van y vienen, realmente lo que de plano no regresa es insignificante comparado con la emoción del futuro. Es más, ojalá llegue pronto la tercera juventud para que alguno de ustedes ya sea famoso y nos invite a su casa de playa en Maui.

Garciazamora said...

Niñas, yo estoy a meses de volverme a) rico y b) famoso. No habrá casa de playa en Maui pero sí Hacienda en Yucatán. Y sí, a ver cuántas más juventudes inauguraremos ahí. Considérense invitadas desde ya.

Sandy said...

Cuéntanos más detalles David y manda fotos, debe ser precioso por allá...Te toca poner el siguiente post. Yo pido segundas.

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