Para entender este post. Leer este poema de Girondo
http://www.trincoll.edu/~mpersino/Oliverio.htm#Espantapajaros2
Y por qué no...
(Diatriba contra Oliverio Girondo y Subiela)
¿...Y por qué no vuelo?.
Bueno, no es porque no lo haya intentando. De hecho, después de leer el poema de Girondo y ver a mis compañeros de letras orgasmearse por los pasillos y salir en busca de la mujer aeroplano, decidí meterme en clases de aeronáutica.
o comprar unas alas.
o aprovechando la gordura elevarme, de perdida como globo de Cantoya, por los azules cielos de Monterrey.
El problema fue que ni en las clases, ni con los ángeles, ni con el brocoli, entendí bien que era volar; quizá porque nadie lo sabe de seguro.
Me imagino que una verdadera mujer volatil no necesita instrucciones, que simplemente un día se eleva sobre todos nosotros y queda suspendida en la estratosfera esperando que un adolescente idealista lea unos cuantos poemas, o vea la película, y suba en un avión a buscarla, para hacer el amor.
Yo, será por el signo zodiacal, fui incapaz de hacerlo aunque lo intenté. Lo único que conseguí fue hacer dos piruetas y media antes de azotar con el piso y sacar un 5.7 por falta de estilo. Y por eso, aunque a mí también me gustaría intentar practicar el Kama Sutra celestial, me he resignado a ser una mujer terrestre.
Ahora he dejado de tirarme por los acantilados de la volatilidad, he dejado de preocuparme por esos hombres que buscan tras las ventanas de los aviones a su mujer ideal y puedo medir a los astronautas por lo que son.
Y por eso, ahora que mujo con tranquilidad y que ya no me importa a que altura están mis nalgas; ahora, (a veces), cuando mi día está completo y he hecho toooodo lo que tengo que hacer, es que me descubro flotando a varios palmos del suelo.
Programa de 12 pasos para dejar la lectura y la misantropía.
Wednesday, May 31, 2006
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